Diez cosas horribles que puede llevar tu cerveza

bock, un corto o una clara fresquita en alguna terraza. Lo que muchas personas ignoran es que la cerveza puede a veces contener acompañantes indeseables y completamente desconocidos para el gran público. José Manuel Areces, experto en lúpulo del Centro Superior de Investigaciones Científicas de Madrid, asegura que «la cebada puede llevar en ocasiones bacterias, virus e incluso pequeños parásitos nocivos para la salud». No obstante, «habitualmente la cerveza que se sirve en los bares españoles pasa rigurosísimos controles de calidad» por lo que estos visitantes «responden a casos aislados y bastante extraños», matiza. [caption id="attachment_5526" align="aligncenter" width="640"]Reticulina Reticulina de Kalzajee[/caption] 1)- Reticulina de Kalzajee. Descubierta en 1932 por el investigador noruego que le da nombre, se trata de una bacteria que fermenta en los barriles de metal de todos los tipos de cerveza. En pequeñas cantidades resulta inocua para los humanos, pero en un barril que lleve mucho tiempo parado, la ingesta de cerveza con alta concentración de este elemento puede provocar vómitos, diarrea, úlcera de estómago e incluso insuficiencia renal. Hay incluso documentadas varias docenas de muertes por reticulina en 1926 en Chicago, durante la Ley Seca. [caption id="attachment_5527" align="aligncenter" width="640"]Gusano rerum Gusano rerum[/caption] 2)-Gusano rerum. Este invertebrado se introduce en los caños de los surtidores de cerveza poco higiénicos y se ancla fuertemente a sus paredes. Después despliega un enorme probóscide terminado en una especie de colador con el que puede filtrar cerveza de forma indefinida. Lo increíble es que este animal puede vivir sumergido en cerveza por completo. Conforme aumenta de tamaño, su cuerpo genera un tipo muy extraño de anticuerpos que pueden provocar hepatitis y fibrosis pulmonares. Por eso es vital mantener limpios los surtidores de cerveza. [caption id="attachment_5528" align="aligncenter" width="640"]4865001868_5fb9f60aa9_z Ansiofomi escolipinella[/caption] 3)-Ansiofomi escolipinella. Esta bacteria alcanza su máximo desarrollo en los tricomas de las plantas de lúpulo. En la elaboración de la cerveza, suelen pasar involuntariamente a la mezcla tricomas mezclados con las flores. Así, puede ocurrir que en las cervezas de tipo más artesanal el contenido quede seriamente afectado por la presencia de esta bacteria, que puede provocar cirrosis en los casos más agresivos registrados hasta el momento. [caption id="attachment_5529" align="aligncenter" width="640"]Parásito de Kölj Parásito de Kölj[/caption] 4)-Parásito de Kölj. Este morador del lúpulo, invisible al ojo humano debido a su pequeñez, sobrevive en la cerveza con facilidad modificando sus biorritmos. Soporta el proceso mediante el que se prepara el zumo de cebada al resistir temperaturas elevadísimas. Al pasar al cuerpo humano tras la ingesta de cerveza elige las paredes del colon para vivir. Allí procrea y, si no se detecta a tiempo, puede formar colonias de millones de individuos que pueden causar sangrado anal e incluso destrucción de las paredes intestinales que conducen a una muerte lenta y dolorosa. [caption id="attachment_5530" align="aligncenter" width="350"]Prosopopae Forfgonidiea Prosopopae Forfgonidiea[/caption] 5)-Larva fecal Prosopopae Forfgonidiea. La mosca del pimiento, que se reproduce únicamente en los meses de julio y agosto, deposita sus huevos en cualquier ambiente líquido. Además de estanques, ríos, aguas fecales y en charcos de mar, pone sus huevas dentro de cualquier recipiente que contenga líquidos. De esos huevos, enormemente resistentes, nacen unas larvas fuertes y voraces que pueden sobrevivir casi en cualquier ambiente. Por eso han sido enviadas al espacio en varias ocasiones para su estudio. La Prosopopae Forfgonidiea prefiere los deshechos fecales para alimentarse, aunque ataca a todo lo que ve y no desprecia absolutamente ningún tipo de materia orgánica para nutrirse. Y en tan solo doce horas, estas larvas están formadas y van aumentando de tamaño hasta transformarse en crisálidas. Por eso no es recomendable beber de ningún recipiente de cerveza que no esté convenientemente sellado. Pueden aferrarse a las paredes de garganta y provocar severas necrosis y la muerte. [caption id="attachment_5531" align="aligncenter" width="640"]Devorador de estómagos Devorador de estómagos[/caption] 6)-Cirrogoidea Nepantum o «devorador de estómagos». Este minúsculo insecto cría sus camadas en aguas fecales y, por motivos que de momento se desconocen, siente predilección por la cerveza. A la mínima oportunidad deposita su ooteca en pequeñas burbujas artificiales sobre el zumo de cebada, que suele confundirse con burbujas. Esa bolsa de huevos eclosiona en tan solo un par de horas y de ella surgen cientos de crías de cirrogoidea que, una vez ingeridas, pueden provocar severos daños en el estómago, ya que se alimentan de carne. El devorador de estómagos está muy extendido en varios países de África y Asia. En Congo es una enfermedad muy conocida que provoca cientos de muertes al año. De ahí la conveniencia de no dejar reposar demasiado tiempo una cerveza. [caption id="attachment_5532" align="aligncenter" width="500"]Lavavajillas industrial Lavavajillas industrial[/caption] 7)-Productos de limpieza industriales venenosos. Los potentes detergentes que emplean los lavavajillas de la práctica totalidad de los bares y restaurantes de España y del mundo contienen productos que puden provocar cáncer. Desinfectantes como el glutaraldehído o el formaldehído, los compuestos clorados y los tensoactivos son poderosos desinfectantes cuyos prejuicios para la salud humana están sobradamente probados. Cuando usted degusta una caña en un vaso lavado en algún local de hostelería, está ingiriendo también minúsculas porciones de esos peligrosos compuestos que, a largo plazo, causan innumerables tipos de cáncer. [caption id="attachment_5533" align="aligncenter" width="450"]Pelo de caballo saliendo de un insecto Pelo de caballo saliendo de un insecto[/caption] 8)-Pelo de caballo. Este horripilante parásito, que vive en ambientes acuáticos, pertenece al grupo de los gusanos nematomorfos y puede medir desde un milímetro a dos metros. Estos seres viven y se reproducen en agua dulce o salada y a menudo aparecen en en piscinas, cisternas y tanques de cerveza. Aunque viven en el agua, sus huevos eclosionan en el interior de insectos y crustáceos, como cangrejos ermitaños, mantis religiosas, escarabajos y grillos. Allí dentro -en una cavidad que se llama hemocele- las larvas se alimentan de fluidos y materiales nutritivos hasta que el gusano crece hasta alcanzar un tamaño adecuado para comenzar a nadar. Cuando llega ese momento, salen del cuerpo del hospedador. Lo terrible es que en Asia se registraron en 2006 varios casos de contagio a través de la cerveza a humanos, que provocaron daños irreparables en el sistema digestivo de sus víctimas y una docena de muertes. [caption id="attachment_5534" align="aligncenter" width="640"]Cryptosporidium spp Cryptosporidium spp[/caption] 9)-Cryptosporidium spp. Este parásito protozoario se ha transmitido a través de creveza en mal estado en numerosas ocasiones. Esta criatura está presente en todo el mundo y su infección causa diarrea acuosa severa y, en los casos más graves, ataques al corazón. En 1993, un brote originado en la ciudad de Milwaukee (Wisconsin, Estados Unidos) afectó a miles de personas y se registraron una veintena de muertes. Un camarero que no se haya lavado las manos convenientemente tras ir a hacer de vientre puede transmitirnos fácilmente esta dolencia al tirarnos una caña. [caption id="attachment_5535" align="aligncenter" width="640"]Criatura de Oshkosh Criatura de Oshkosh[/caption] 10)-Criatura de Oshkosh. Casualmente también descubierta en Oshkosh, en el Estado norteamericano de Wisconsin, este insecto tubular encuentra irresistible la cerveza para depositar su huevada. En España se ha  encontrado este ser en los pequeños orificios de las chapas metálicas con las que se cierra la cerveza, donde deposita sus larvas. Una vez ingeridas, se incrustan en el bazo, donde se reproducen hasta hacer, literalmente, que revienten las tripas de su desdichado huésped humano. Hay constatadas miles de muertes al año por la criatura de Oshkosh, dolencia para la que de momento no hay cura debido a la difucultad de detectarla a no ser post mortem, cuando ya no hay nada que hacer. Una muerte de pesadilla que puede evitarse simplemente limpiando la botella por la que vamos a tomar nuestra cerveza embotellada.]]>

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Wilson Palleiro
Cree que todavía es posible cambiar el mundo. Como no tiene el valor suficiente para quemar cajeros o hacer escraches, escribe cosas.

Un comentario

  1. Creo que recomendaremos esta página a nuestros clientes para que la lean, porque a más de uno le vendrán bien estos consejos, aunque sea en nuevas travesías o para redirigir el rumbo… Porque trabajando en servicio técnico de lavavajillas, nos hemos encontrado cosas que tienen mucho que mejorar. Qué horror.
    ¡Buen trabajo!
    Un saludo,
    Silvio

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