Íñigo Errejón es el niño de los 'Juegos reunidos Geyper'

Íñigo Errejón[/caption] Este hallazgo fue realizado por nuestro compañero Wilson Palleiro mientras trabajaba en su libro aún no publicado sobre Industrias Geyper, la empresa valenciana de juguetes. Casualmente, los Juegos Reunidos dejaron de fabricarse un año después de que el rostro del alegre niño Errejón quedase impreso en miles de cajas de Geyper. Este compendio de juegos se convirtió en un clásico de los años ochenta y estaba presente en la práctica totalidad de los hogares españoles. Contenía juegos como la oca, el parchís, la ruleta, las ratas, el tres en raya y muchos más. «Los padres de Íñigo Errejón aceptaron encantados a que su hijo posase para la foto porque era un chaval rubito precioso, lo que no podían imaginar era que esa imagen iba a quedar fijada en el imaginario colectivo», explica Puig Macorí, profesional de la fotografía con más de cincuenta años de experiencia a sus espaldas. «Si en ese momento hubieran sabido que su hijo iba a tener un papel preponderante en la política española treinta años después no sé si aceptarían el posado», añade el fotógrafo. Y es que la mano derecha de Pablo Iglesias «era un chaval muy simpático» y «sus padres eran gente acomodada que no vio nada malo en que el pequeño fuese la imagen de unos juegos que se hicieron famosos en toda España», explica Macorí. De hecho, el padre de Errejón, José Antonio Errejón, fue subdirector general de Medio Ambiente en 1981, secretario general del Instituto Nacional para la Conservación de la Naturaleza (Icona) y en 2006 fue nombrado director en la división de Evaluación de Aeval, organismo público creado por el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero. [caption id="attachment_5618" align="aligncenter" width="500"]Errejón en la foto que inspiró la cara de los Juegoa Reunidos Geyper Errejón en la foto que inspiró la cara de los Juegos Reunidos Geyper[/caption] «Los padres de Errejón son gente acomodada que quisieron que su niño fuese la estrella del juguete por excelencia de los niños de toda una generación», indica Pablo Arístegui, analista político. «Esa cara sonriente del niño bien es un símbolo para la clase media española, ahora en franco retroceso con las políticas austericidas del Partido Popular, porque aquello que conocíamos como el Estado del Bienestar se está esfumando y es ya como un recuerdo lejano, como un eco que ya no podemos ni recordar», concluye.  ]]>

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Pedro J. Panoplia
Adjunto del adjunto del director, esta exótica promesa del periodismo patrio mueve los hilos en esta web. Amado y odiado a partes iguales, transpira neoperiodismo por cada uno de los poros de su piel. Duerme, come, caga y vive en la redacción.

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