Prince vive arriba en el cielo, con su guitarra

HITnRUN Phase Two– hacía un par de semanas. Sin referencias, sin haber escuchado una sola canción. Sólamente porque era tuyo. Quién me iba a decir que sería el último que publicarías en vida. Muerto a los 57 años. No podía creerlo. Dicen que por una gripe. A saber. Los periódicos se esfuerzan en pergueñar bellos titulares: «Adiós al pequeño genio del rock», «Llanto púrpura por la muerte de Prince», «Fallece el icono andrógino del pop de los 80», «El Mozart de Minneapolis deja este mundo»…  Los reportajes se centran en tu apogeo entre los ochenta y los noventa, en Purple Rain, en tu conversión como Testigo de Jehová, en tu tormentosa relación con Warner, preludio del famoso episodio de los cambios de nombre… y sobre todo en tu innegable talento. Todo el mundo sale en televisión contando lo bueno que eras. Pero casi ninguno ha escuchado todos tus discos, o por lo menos los oficiales. Lugares comunes. Nadie cuenta cuando solo comías espaguetis durante esa fiebre espiritual que cristalizó en Lovesexy, ni de que el disco Love Symbol permanece aún como una joya adelantada a su tiempo que pocos han sabido comprender. Una discografía como una vida, tormentosa e irregular. Brillante unas veces y pobre otras, pero inimitable e irrepetible. Resguardado del mundo cruel en Paisley Park, que está en tu corazón. Canciones casi desconocidas que son de oro. Sometimes It Snows in April suena profética. A veces nieva en abril. Y te marchaste en abril. Te quedaste muy tocado desde la muerte de tu hijo. Dos divorcios. Habías sido el más grande pero los discos no reunían ese esplendor de los noventa. Black Sweat fue un presagio. Seguías siendo el mejor si no te lo proponías. Y luego te juntaste con ese grupo de chicas y renaciste -de nuevo- de tus cenizas con ese espectacular Plectrumelectrum. Disfrutaste de la música simplemente otra vez. Y nosotros contigo. Quedémonos con esa vibración tuya increíble que hace de este planeta un sitio mejor. Look up in the air, Its Your Guitar! Mira hacia arriba en el aire, es tu guitarra. Y miro hacia el cielo deseando que descanses en paz. Porque vives en nuestros corazones, que laten al ritmo de esa energía que traspasará el tiempo y la muerte, una vez más. Gracias por todo, Prince. https://www.youtube.com/watch?v=1Lmq6RDn5O8]]>

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Wilson Palleiro
Cree que todavía es posible cambiar el mundo. Como no tiene el valor suficiente para quemar cajeros o hacer escraches, escribe cosas.

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