Todo un caballero español

Se me estropeó el aire acondicionado y estuve sudando como una cerda la primera parte del verano. En mi ático no veas cómo pega el puto sol. No paraba de llamar a técnicos de reparación, pero esos estúpidos panchitos que se dedican a semejante gremio esclavo no me hacían ni puto caso. Sonó el teléfono y yo creí que era uno de esos subhumanos, pero no, era Willson Palleiro, mi representante artístico.

-Latifah, tengo trabajo para ti. Bien pagado.
-Willson, estoy un poco harta de cagar en la boca de viejos asquerosos, a ver si esta vez…
-Nada, esta vez es un simple encuentro, y el tío es muy agradable y educado, yo lo conozco y es supersensible, y su mentor nos paga diez mil euros por una hora. Igual ni tienes que follar, porque yo creo que es el típico salido que sólo quiere hablar. Un chollazo.
-Pero, ¿tiene que ver algo con tu señor?
-A ver… mi señor tiene asuntos para alimentarnos durante varias vidas, muchos bussiness, Latifah.
-Tu señor es como Mohamed VI, pero en viejo baboso y no es moro.
-Ahí le has dao. Mañana te recojo a las ocho de la mañana, tenemos que coger un avión a Alicante.
-No me gusta madrugar.
-De paso me acompañas a unas gestiones, como vamos en nombre de mi jefe llevaremos dos kilos de coca, porque la inmunidad borbónica ya sabes….

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CC/Internet Archive Book Images

Willson llegó en su Fiat Uno, que seguía dando algo de asco. Conducía su hermano Molrcok.

-No puedo conducir; Latifah, he esnifado demasiado, pero es que esta coca que llevamos está tan rica que no he podido resistir, y casi me da un chungo, es superpura, se la pasa a mi señor Amancio “el rubio”, el merchero de Salamanca, uno de sus mejores amigos. Son supercolegas, porque Amancio le proporcionaba antes putas para matarlas y disecarlas, y a su hijo niños chaperos para que hiciera lo que le diera la gana. Les une un vínculo de amistad muy sólido.

Cogimos un vuelo en primera clase, Willson iba espídico, no iba a poder conciliar el sueño en una temporada. Para bajar el acelerón no paraba de fumar porros. Las azafatas nos miraban con reprobación, pero Willson enseñó sus credenciales de la Casa Real y nos dijeron que no pasaba nada. Me puse a ojear un periódico, salía en portada Pedro Sánchez, ese tío siniestro…

CC/Socialistes Valencians
CC/Socialistes Valencians

-Joder, espero que no tenga nada que ver el trabajo con los socialistas, panda de hijos de puta…
-Tranquila, algo tiene que ver, pero no…
-¿Cómorrrr? Es que el Pedro Sánchez ese me da repeluco.
-Pedro Sánchez, ahí donde le ves, es hijo de mi jefe.
-No jodas… lo que me quedaba por oír. Y le ha salido maricón como Felipe.
-Pozí, Latifah. Felipito está con Kiko Narváez, el bocachancla ese, y Pedro Sánchez se folla todo chapero que se mueve a su alrededor. Está colocado en el PSOE porque es bastardo de don Juan Carlos, otro más. Pero no te vas a follar a ese, sino a otro. Un hermanastro algo más mayor, un polvo anterior sin protección… como a él le pirra.
-No me asustes, Willson. A ver si voy a tener que pisar los huevos con mis tacones a cerdos como Felipe González o gentuza así.
-Felipe no va a orgías, desde que vio desnudo en una a Alfonso Guerra tiene un trauma, no puede ir de putas ni de gang-bang, y mira que se lo ofrecían Barrionuevo y Vera, y luego podía matar si quería a las putas, o le llevaban chicas etarras para follárselas y luego dispararlas al borde de la fosa, que eso tiene su encanto, pero nada, el tío quedó traumatizado para siempre con el gafotas hijo de puta de Guerra, que tiene el cociente intelectual inversamente proporcional a la polla, que la tiene de treinta centímetros. Felipe sólo se excita cazando moros en el Sáhara, tiene muchos contactos entre el Frente Polisario, y ya sabes que esos hijos de puta tienen que reducir población de algún modo para poder almimentarlos a todos, organizan cacerías cinegéticas de jóvenes con ese objetivo.
-De lo que se entera una. Joder, el aire acondicionado está muy algo, me hielo, como me he acostumbrado al calor en casa, cago en la puta hostia.
-Por favor, no blasfemes, respeta mi fe, Latifah.
-Ya veo que eres muy devoto, Willson….

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Nos recogió un Mercedes enorme en el aeropuerto de Alicante. A toda velocidad nos condujeron, con escolta policial… a la cárcel de Villena.

-Una cárcel. No me jodas Willson…
-Sí, va a ser un vis a vis, pero tranquila, el tío está dentro pero vive como un marajá.

Efectivamente. Nos condujeron al interior y tras atravesar una zona común llegamos a una celda de lujo, en el ático, con piscina y jacuzzi, unos doscientos metros cuadrados.

-Espera aquí tomando un gin-tonic, Lati, el tío está jugando su partida diaria de padel. En realidad está aquí por mandato de don Juan Carlos. Le ha pasado lo mismo que a Toni King, que también trabajaba para la Casa Real consiguiendo chicas jóvenes, pero se les fue la mano en la orgía. Y dijo mi señor: “Echadle la culpa a una lesbiana, que me apetece”, pero salió el tiro por la culata y al final Toni King tiene que vivir en otra de estas celdas de lujo, pero sale cuando quiere de incógnito.
-¿Y al cliente de hoy qué le ha pasado?
-Pues que tenía hasta los cojones a su padre putativo, gastaba mucho dinero, y éste ordenó que secuestraran a sus hijos y le echaran la culpa a él. Luego, claro, a mi jefe también se le fue la mano, quemó vivos a sus nietos bastardos un día que iba pedo, y la policía tuvo que llevarse las pruebas desde La Zarzuela a Las Quemadillas, montar un lío de tres pares de pelotas que cantaba flamenco, menudo papelón de los maderos, pero todo el mundo se lo creyó, panda de gilipollas de periodistas.
-Joder, Willson, qué episodios más edificantes. ¿Tiene ginebra Citadelle? Sólo me apetece esa. Qué bien funciona el aire acondicionado aquí también, qué gusto.

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Apareció por la puerta, sudoroso, con la raqueta de padel en la mano. José Bretón. Se desnudó allí mismo y se metió a la piscina. Tenía un cuerpo musculado perfecto, sin un gramo de grasa. Y una mirada arrebatadora, algo fría, pero que dejaba huella. Me invitó a comer langosta y percebes, luego esnifamos unas rayas de la supercoca que Willson había traído. Willson iba tan puesto que se quedó dormido en el jacuzzi y se cagó dentro con el relax. José Bretón es un hombre encantador, todo un caballero. Es muy culto, de conversación fluida sobre muchos temas, y además tiene una preciosa sonrisa. Sabe cómo halagar a una dama. Me contó su vida, lo zorra que era su mujer y lo maricas que eran sus hermanastros, Felipe y Pedro.

-Eres un encanto, Latifah, pero no quiero follar pagando, me hablaron de ti y quería conocerte. Eres una hermosura.
-¿Y tus hijos? ¿Sufrieron mucho?
-La verdad, no me importa. Eran hijos de mi padre también, se tiraba a la puta de mi mujer, como ha hecho siempre con las de mis hermanos. Incluso se ha tirado a mi hermanastra la hermafrodita, Elena. Es buena mujer, u hombre, como quieras llamarla, pero de lista que es es gilipollas.
-El aire acondicionado está un poco alto, José.

 

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Colaborador
Persona humana que cree que aún es necesario luchar por la libertad en defensa del pensamiento crítico y por la igualdad de credos. Anónimo por vocación y solidario por necesidad.

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